Dios ni para maldecir

Entre anécdotas y situaciones más o menos cómicas, este artículo publicado en el blog De mamás & de papás, del diario El País, deja asomar la realidad de la secularización de la sociedad. Cada vez más niños crecen sin referencias religiosas por deseo o simple pereza, reconocen, de padres que sí crecieron con ellas. Sin embargo, padres que sí saben quién es Jesús, alguna vez han ido a misa y puede que recuerden alguna oración, optaron un día por eliminar a Dios hasta de sus excesos verbales. Aunque sin dejar de montar el belén en Navidad con Kenny de South Park como adorador espontáneo. En cuanto al resto, dejan que sea el hijo, cuando tenga edad para planteárselo, quien busque por su cuenta.

Sin embargo en el montaje de un Nacimiento cada año, aunque sea por inercia y con mayor o menor rigor en el reparto de personajes (es cierto que Dios vino al mundo para salvar a todos, incluidos superhéroes de ficción y dibujos animados) resiste una búsqueda de lo trascendental. Con Dios o sin Él, las personas se siguen preguntando ciertas cosas. Nunca se ha dejado de tender hacia lo trascendente. De ahí que como señala Jesús Higueras en ABC, esté en alza el cine religioso con títulos como La última cima o De dioses y hombres. “Es bonito comprobar cómo en la nueva evangelización de la que nos hablaba Juan Pablo II el séptimo arte puede jugar un papel maravilloso, de modo que el mensaje de Jesucristo pueda llegar a muchas más personas que tal vez no frecuenten las iglesias, pero que están sedientas de valores y de verdad”.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s