sí se puede

Miles de familias están jugando el partido de su vida. A pesar del leve descenso del último mes, el drama del paro sigue golpeando a miles de personas que ven como, de la noche a la mañana, corre peligro hasta el techo bajo el que viven. Perder el empleo puede suponer para el perjudicado, además de dificultades económicas serias, desequilibrios afectivos y depresión. Sin embargo, quienes atienden a familias afectadas por la crisis y el paro en instituciones de todo tipo insisten, desde el realismo y sin olvidar la crudeza de los casos,  en que no está todo perdido. Aún queda tiempo y la crisis no puede tener la última palabra. Armando un buen equipo, este partido, lo vamos a ganar.

La situación de Álvaro y Sara (nombres ficticios para un caso real) era dramáticamente desesperada. Álvaro llevaba casi tres años en paro y se había terminado tanto la prestación por desempleo como la ayuda extraordinaria del plan PRODI (los famosos 400 euros). Con un hijo a su cargo la situación derivó en insostenible y afrontar los vencimientos del alquiler de su casa era una ardua tarea.

Pero una pequeña luz iluminó el final del túnel. Sara tenía nociones de peluquería, aunque nunca había ejercido esta profesión. Así que en el acompañamiento realizado por Cáritas a esta familia se aconsejó a la mujer que se ofreciera para realizar cortes y peinados a familiares y amigos y obtener así algún ingreso. Este pequeño paso supuso pasar del drama a la prudente alegría y del desánimo a la esperanza para salir a flote. Ante el partido más duro y complicado de su vida, Álvaro y Sara armaron un equipo fuerte atrás y valiente y osado en el ataque. Los resultados, aunque modestos, han comenzado a llegar.

Artículo publicado en el último número de Torrent Informatiu, en edición impresa, con más reportajes y entrevistas

Álvaro y Sara supieron “aceptar y encajar su nueva situación”, algo que para Juan Martín Gómez, voluntario de Cáritas en la parroquia Sagrada Familia, es fundamental. Esta pareja, además, “redescubrió sus aptitudes y las reconvirtió en situaciones laborales”, cosa que, sin embargo, no siempre es fácil.

En el mes de mayo el paro bajó ligeramente, aunque en Torrent siguen siendo casi 11.000 las personas que no tienen trabajo. A pesar del descenso, respecto al mismo mes del año interior supuso un incremento del 10 por ciento. Los más perjudicados, los mayores de 45 años. Es precisamente en esta franja de edad, donde el paro puede suponer un golpe vital por las cargas familiares de los perjudicados.

En los últimos años, a las Cáritas parroquiales no han dejado de acudir familias que de la noche a la mañana se han visto al borde del precipicio. El paro ha agotado las fuentes de ingresos hasta llegar a imposibilitar en algunos casos hacer frente a los pagos.

Muchos de estos casos, según Juan Martín Gómez, con años de servicio en Cáritas, son consecuencia de la “falsa esperanza” generada entre los años 2003 y 2007, antes del estallido de la crisis. “A pesar de los sueldos bajos, la gente seguía disfrutando de grandes bienes y endeudándose como si no pasara nada”, diagnostica.

Pero la situación explotó. Hasta el punto en que hay familias que en estos momentos no tienen garantizada ni siquiera la vivienda. “En días como hoy me pregunto el para qué de la Constitución que, en teoría, garantiza el derecho a una vivienda digna mientras se da dinero a los bancos y se deja a familias en la calle”, reflexiona.

Sin embargo, a pesar de la dureza de las cifras y de la crudeza de los casos a los que se enfrenta a diario, Gómez insiste en transmitir “sosiego y esperanza”. Se están cerrando puertas, pero no es menos cierto que al mismo tiempo se están abriendo muchas ventanas y que aquello de que la crisis es sinónimo de oportunidad no es un cuento. Este voluntario aporta el caso de una pareja de origen nigeriano que, al empeorar su situación económica, ha comenzado a dar clases de repaso de inglés, idioma oficial de su país, en su círculo más cercano. Otro caso de reconversión de una capacidad en una posibilidad laboral.

Artículo publicado en el último número de Torrent Informatiu, en edición impresa, con más reportajes y entrevistas

Pilar Martínez, psicóloga y directora del Centro de Orientación Familiar (COF), insiste en este punto. La pérdida del trabajo supone una de las peores situaciones a las que las personas y las familias se enfrentan por las consecuencias económicas que esto supone y los sentimientos de frustración y desánimo que genera. En este sentido, “quedarse sin trabajo puede ser un tiempo propicio para el reciclaje profesional”. El parado puede ampliar su formación en el área en la que hasta ese momento ha desarrollado su trabajo y mejorar así su currículum o, incluso “abrir la puerta a otros empleos”.

Muchas personas manifiestan ante un despido desequilibrios afectivos y en el estado de ánimo, así como un aumento de la ansiedad y el estrés. Al tratarse de un “factor externo” no depende totalmente de la persona dar la vuelta a la situación y encontrar un empleo, sin embargo “sí que depende de ella la manera de afrontarlo”.

La directora del COF propone una serie de estrategias para “minimizar” estos desequilibrios. Es importante pensar que “no se trata de algo eterno”, que el desempleo es una situación “coyuntural”, sabiendo que desgraciadamente, en algunos casos, puede prolongarse durante años. Unido al “reciclaje profesional”, no hay que abandonar la búsqueda de empleo. Martínez anima a utilizar las nuevas tecnologías, a través de las cuales hoy por hoy “circulan la mayoría de ofertas”.

Quedarse en casa lanzando lamentos al vacío y convirtiendo al televisor en el forzoso aliado no es, ni de lejos, la mejor de las opciones. Además de dedicar unas horas al rastreo de las ofertas de empleo “hay que mantener una disciplina diaria de rutinas y tratar de mantenerse ocupado, para que la sensación de inactividad sea menor”.

En este sentido, hay que mantener la práctica de aficiones o algún deporte, siempre que económicamente sea posible. “Tal vez no puedo permitirme pagar un gimnasio, pero caminar por el Vedat no me cuesta nada y me mantiene en forma, si es que me gusta el ejercicio”, señala.

Además, Pilar Martínez subraya e insiste en “no renunciar a los apoyos personales”. La familia y los amigos son a quienes, en primera instancia, se puede acudir en caso de necesidad. Anima, igualmente, a mantener el tiempo dedicado a la pareja y a los hijos.

Atravesar una delicada situación económica no debe ser un obstáculo para dedicar tiempo a ayudar a otros. “Puede ser una oportunidad para encontrarse con personas que también sufren, tal vez más que nosotros, lo que permite relativizar nuestra situación coyuntural”, afirma Pilar Martínez.

Por su parte, Juan Martín Gómez añade en este sentido que desarrollar labores de voluntariado de cualquier tipo o un cualquier institución supone en un delicado momento emocional “reconocimiento de las propias posibilidades y recuperación de la autoestima por el sentimiento de utilidad”.

Sin olvidar ni ser ajenos a la crítica situación que atraviesan muchas familias, Gómez y Martínez insisten en transmitir serenidad y esperanza. Queda mucho partido por delante. El rival es duro y correoso. Pero poniendo sobre el césped a los jugadores adecuados, lo vamos a ganar.

Artículo publicado en el último número de Torrent Informatiu, en edición impresa, con más reportajes y entrevistas

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s