carta de un periodista (anónimo) a BXVI

Circula por la red, especialmente en sitios y blogs italianos, una carta al papa emérito Benedicto XVI firmada simplemente por un periodista. No tiene nombre, quizá para que quien lo desee pueda hacer suyas las reflexiones que ella contiene. Recorre el fondo de la carta, y así lo reconoce su autor, la superficialidad de que han pecado en muchas ocasiones los medios al tratar únicamente de buscar el gran titular cuando se trata de informar de la Iglesa o el pontífice.

Ante la imposibilidad de encontrarla en castellano, aquí va una traducción (que seguro que contiene errores) echa velozmente y con las ideas que parecen más dignas de ser destacadas en negrita.

Querido Benedicto XVI,

has comenzado tu pontificado como “humilde obrero” en la viña del Señor y lo terminas como “simple peregrino que comienza la última etapa de su peregrinaje en la tierra”, dándonos una (¿última?) grandísima lección.

Te hemos llamado pastor alemán, panzerkardinal, papa teólogo, tímido, aislado, hemos dicho: “no es como su predecesor”. Te hemos acusado, hemos comentado cada decisión tuya como si supiéramos qué era lo mejor. Nos hemos equivocado muchas veces.

En muchas ocasiones nos hemos esforzado en informar sobre ti como te merecías pero no era fácil en ese clima de crisis del sistema. Hemos sido a menudo soberbios, superficiales, incrédulos. No te hemos leído con profundidad, hemos escrito titulares imprudentes. Hemos buscado en tus trabajos de catequesis algo con efecto, algo que llevar a los periódicos. Te hemos tildado de “frío”, de “débil”, de “enfermo”. Hemos chocado muchas veces.

Y tú, ¿cómo nos has pagado? Como sólo un padre sabe con sus hijos adolescentes (esto somos, sobre todo nosotros los periodistas) que sabe callar, perdonar, disculpar, dejar pasar.

Ya no es nuestro trabajo ocuparnos de ti. Ahora se ocupará la historia. Comenzará a arrojar luz sobre el enorme papa que has sido. Se reiniciará a leerte sin la prisa de los medios, sin la presión de encontrar una noticia. Comenzaremos a darnos cuenta que estábamos delante de uno de los papas más grandes del último siglo.

Y será público, se difundirá, será trascendente. Atravesará la Iglesia, el mundo, la humanidad entera. Muchos redescubrirán el sentido del Vaticano II, el amor al catecismo, la fidelidad al Evangelio, al romano pontífice. La relación con Jesús, la Verdad, el diálogo con Dios, la devoción a la Virgen. Todas esas cosas que creíamos perdidas y que, sin embargo, ahora y para el futuro, son la verdadera vida de la Iglesia. Volveremos a tener ganas de confesarnos. Volveremos a tener ganas de enamorarnos de Dios, más que nunca. Volveremos a convertirnos.

Y si alguno, quizá con aire de experto aún dice: “Benedicto XVI no fue capaz de reformar la Iglesia”, habrá fallado. Porque la reforma ya está en marcha, se tratará solo de saber vislumbrar los frutos en el futuro. ¿Estaremos los periodistas bastante despiertos?

Gracias Benedicto XVI porque en vez de acercarte a nosotros -siempre un poco pendientes de la última actualidad- has dirigido tus esfuerzos antes que nada hacia el bien de la humanidad y de la Iglesia.

Un periodista

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s